Somos una comunidad que busca realzar los valores y enaltecer la educación. Estamos convencidos y conscientes de que la educación dominicana debe ser dinámica y creativa, ¿Cuándo se hace esta dinámica? Cuando asume el principio de aprender hacer y ¿Cuándo es creativa? Cuándo trasforma lo que podría resultar de esa praxis en algo mejor, para concebir lo aprendido, lo creado en un resultado en su máximo esplendor.
Caricatura de Maestra Amarilys Germán
Educa, Dinamiza y Crea.
miércoles, 25 de mayo de 2022
lunes, 9 de mayo de 2022
viernes, 15 de octubre de 2021
martes, 27 de julio de 2021
martes, 20 de julio de 2021
martes, 16 de marzo de 2021
Educación a Distancia vs Educación Tradicional
Amarilys Germán, M.A
Catedrática Universitaria, UASD,UAPA,UTESA
detejedagermanamarilys@gmail.com

Bien conocemos que con las nuevas demandas de la sociedad actual y el desarrollo que han alcanzado los países, ha surgido también una dualidad en este sentido, enfocada al nuevo giro que ha dado la educación.
Hoy conocemos una modalidad: “La Educación a Distancia” la cual ha experimentado, durante los últimos años, un significativo aporte al alumnado a nivel mundial debido a que facilita la accesibilidad personalizada e interactividad sincrónica y asincrónica, orientada a la tecnología, con un marco flexible, contribuyendo así, a la economía de los que viven en los lugares dispersos y lejanos.
El agua y la educación cómo recursos necesarios e inherentes al desarrollo de la humanidad

Éste accionar humano capta mi atención cayendo en el campo de la osadía, atreviéndome a comparar el maravilloso invento egipcio con la educación a distancia y es que la educación, cómo el agua, es un factor inherente al desarrollo del individuo, los pueblos y las naciones. Es por ello que siempre ha existido la necesidad del saber: “¿Quién soy? ¿De dónde vengo y hacia dónde voy? Son, quizás, las interrogantes más antiguas de la humanidad.
Anécdota
Recuerdo que de niños íbamos a los arroyos y ríos de nuestras comunidades en busca del recurso natural más importante para la subsistencia humana: el agua. Era una rutina que debíamos practicar a diario por el uso continuo que se daba al preciado líquido. Caminábamos varios kilómetros sin miedo a la distancia o al cansancio, la satisfacción de un baño y la sensación de calmar la sed, al tomar el agua, nos proporcionaban energía para realizar la tarea diaria.
De la misma manera, también recuerdo que íbamos a la escuela tanto a Nivel Básico como el Secundario, sin dejar de mencionar el ambiente universitario desafiando el calor, la distancia y la fatiga para encontrar el pan de la enseñanza. Estábamos convencidos de que el saber nos abriría las puertas de un mejor mañana.
Hoy todo ha cambiado, tanto el agua como la educación llegan a nuestros hogares por conductos modernos, seguros y de buena calidad. Facilitando el aprendizaje y la convivencia humana.
En una sociedad donde el tiempo es un recurso capitalizado, la educación a distancia es una herramienta que se ajusta a los desafíos de la globalización, estandarizando las posibilidades de todas las generaciones, dejando rezagada la “Educación Tradicional”. Con ella nace una nueva era en el campo del ser y saber.
Ambas modalidades han cambiado bastante, a casi todos los pueblos y naciones ha llegado el antiguo sistema conductos pluviales y fluviales, así como también se están despertando las iniciativas para que llegue la educación a distancia a todas las universidades de Educación Superior.
El agua ya no es necesario salir a buscarla llega a nuestra casa en determinadas porciones, tampoco la enseñanza, observamos cómo se han dado apertura varias universidades a distancia donde ya no es necesario tomar clases presenciales.
Hoy día el estudiar por correspondencia, o desde casa ha incrementado un grande número de egresados en cuanto a titulaciones y cursos de formación ofertados, convirtiéndose en una opción seriamente contemplada por un progresivo número de instituciones, especialmente universitarias, y con un importante incremento del alumnado que selecciona esta modalidad educativa por su atractiva la utilización de diversos medios, recursos, tecnologías y acompañamiento para lograr auto aprendizaje. Favorece la comunicación multidireccional a través de diferentes vías, la interacción mediada, el estudio independiente y el aprendizaje autónomo”. Aunque en este tiempo de pandemia en lo que la hacha va y viene ha florecido en algunos docentes y discentes el deseo de que no exista tal polaridad y solo sea una ”Educación Hibrida” que contemple a ambas modalidades.
lunes, 16 de noviembre de 2020
La educación, un viaje en las nubes
Amarilys Germán, M.A
Catedrática Universitaria UASD,UAPA,UTESA.
Maestra Acompañante ISFODOSU.
La educación, un viaje en las nubes
A menudo, la educación es figurada en elementos culturales, artísticos, religiosos. con el objetivo de introducir al docente en una especie de reflexión pedagógica. En una breve hojeada y ojeada a la literatura educativa encontramos que muchos autores definen la educación de forma alegórica, tal es el caso de Miguel Rojas Sánchez quien sustentó su descripción en la moda, al afirmar que: «la educación es el vestido de gala para asistir a la fiesta de la vida», y así podemos citar otros como:
«La educación es al hombre lo que el molde al barro. Le da la forma»
Padre Jaime Balmes
«La educación es el arte de construir, edificar y dar las formas necesaria»
Jean Frederic Herbart
Otros autores construyen reflexiones en torno a la educación y la docencia, comparándola, incluso, con un viaje en tren. “La educación es como un viaje en tren” una reflexión que cautivó mi atención desde ese momento que leí, que por cierto en la fuente leída se firmaba como anónimo. En la misma se aborda la trama del boleto pagado por cada pasajero para introducirse en un vagón y empezar un recorrido que puede durar el tiempo que sea necesario o establecido para adquirir los conocimientos que nos brinda cada estación y tripulante.
En esta interesante comparación están representados los docentes y alumnos que se asocian para intercambiar características socioculturales, porque en su interior surgen necesidades que esperan respuestas, motivaciones, herramientas y posibilidades que les permitan lograr alcanzar aquello que sueñan.
Hoy es necesario resaltar un nuevo elemento que responde a los nuevos retos y desafíos tanto para el discente como para el docente que hoy navegan en un mundo cibernético, conectados a la distancia mediante un servidor que los expertos han denominado nube.
Esta nueva modalidad ha sacado del closet de gala de Rojas, transformó el barro de Belmes para construir junto a Herbart un espacio en el que se aloje la educación.
La nueva modalidad nos invita a entender la educación como un viaje en la nube, ya que este derecho fundamental ha presentado cambios en este universo planetario. Hoy cambiamos el vagón por el teclado, la tiza por el puntero. Porque, como saben, en la lucha contra la pandemia del covid 19, nos hemos visto obligados a quedarnos en casa llevando el pan de la enseñanza desde diversas plataformas educativas y medios tecnológicos que pudieran o no estar al alcance de la clase magisterial, así como del estudiantado..
De ahí surge la necesidad de cuestionarnos ¿Por qué nos entretuvimos tanto en la estación al punto de dejar pasar el tren? ¿Por qué, a pesar de los avances de las TIC no desaprendemos a tiempo? Quizás estas preguntas encuentran respuestas en la facilidad que tenemos los seres humanos para resistirnos a los cambios y los procesos transformadores que nos muestra la vida en su curso natural.
Es preciso recordar que hasta hace poco los espacios físicos no daban cabida a la virtualidad, ella tuvo que forzar su entrada, de forma tal que afectó a la gran mayoría de los profesionales del ejercicio de la formación.
Estos meses transcurridos nos muestran que estábamos acostumbrados a la presencialidad y consigo el confort a pesar que nuestros maletines cargados se extraviaron mientras comprábamos el ticket que nos permitirá continuar el viaje en lo no solo obsoleto o tradicional, sino ineficaz.
¿Cuál es el reto? No es solo
equiparnos con los recursos tecnológicos, sino abrazar la realidad de la
“educación inteligente” que nos permite la internet 2.0.


